ACTITUD MINDFULNESS EN NUESTRA VIDA DIARIA

Actualizado: 26 de oct de 2018

Me atrevo a decir categóricamente y contundentemente, con conocimiento de causa,  que así es, necesitamos el momento presente para ser felices, ya que es el único  momento que existe. El pasado, pasó y el futuro lo desconocemos por completo, por tanto tampoco existe

El único momento de existir y de ser es el hoy.

Así que empecemos a construir nuestra felicidad en el hoy.

Os invito a hacerlo con actitud Mindfulness, a descubrir y experimentar una nueva forma de vivir tu vida.

Según la Madre Santa Teresa de Calcuta” Sé feliz en el momento, es suficiente. El momento presente es lo único que necesitamos, nada más”

Con la práctica Mindfulness podemos darnos permiso para ser felices en el presente, para ser quiénes queremos ser, independientemente de lo que esté sucediendo dentro de nosotros  y a nuestro alrededorcon las personas y los acontecimientos.

Las cosas que ocurren, ya están ocurriendo. Es mejor adaptarnos a lo que hay, con aceptación y dejarnos fluir…que enfrentarnos a la realidad, tratándola de cambiar.

 En Mindfulness no tratamos de cambiar nada, simplemente aceptar la realidad como se presenta en el  momento Presente. Se trata de observar lo que ocurre dentro de nosotros, en nuestro cuerpo, en nuestra mente y lo que está pasando a nuestro  alrededor, con curiosidad, sin emitir juicios si  es bueno  o malo, agradable o desagradable.

Tener actitud MINDFULNESS, es tener ATENCIÓN PLENA en todo lo que ocurre dentro y fuera de  nosotros y esta atención plena puede ayudarnos a conseguir esa felicidad que tanto anhelamos, entendida como serenidad, quietud o mejor, Paz interior..

Para JON KABAT ZINN, fundador del Mindfulness en Occidente, Mindfulness, palabra inglesa que traducida al castellano es atención plena, significa  “Prestar atención de un modo particular, con intencionalidad, en el momento presente y sin juzgar” 

Con MINDFULNESS  generamos una manera diferente de vivir la vida, es estar consciente de nuestras actividades diarias y de nuestras  experiencias en el  momento presente, es EL ARTE DE VIVIR CONSCIENTEMENTE: Percibiendo la  vida completamente real,  observando que está ocurriendo algo maravilloso, sintiendo todas las  sensaciones de nuestro cuerpo,  notando nuestra presencia en el Presente, disfrutando de cualquier experiencia, dejándonos llevar…es sentir que estamos vivos, felices y contentos. Son momentos de entrega total.

Para entender la actitud Mindfulness  de atención plena, en nuestro día a día, vamos a poner un ejemplo de actividad diaria que realizamos todos los días, el comer. Ser consciente de que estamos comiendo, no significa que estemos comiendo con atención plena. Probablemente, estemos comiendo y viendo la televisión al mismo tiempo, o charlando con nuestros hijos, tu pareja…etc. En este caso solo una parte de nuestra atención está dirigida en el comer.

Cuando comemos  con atención plena, dirigimos toda nuestra atención al proceso de comerúnicamente.

Comer con consciencia, es como hacer un viaje sensorial, a través de todos nuestros sentidos estimulándolos: Estimulamos  el olfato, antes de llevarnos los alimentos a la boca, los olemos, intentando identificar sus ingredientes, estimulamos el  gusto, el sabor que tienen estos alimentos, si son dulces, salados, el efecto en nuestra boca,  el tacto  que produce  al  tocarlos con nuestras manos,  el proceso de masticar, como van cambiando los sabores, la sensación del triturado, el paso por la garganta de todos los nutrientes  cuando vamos  tragando  …. Etc.  Estamos  despertando  y descubriendo en nosotros  todo un mundo de sensaciones diferentes y maravillosas. Esto sería comer conscientemente, con atención plena.

Podemos afirmar que el momento presente es lo único que podemos vivir y dónde debemos de construirnos nuestra felicidad y experimentar toda clase de sensaciones nuevas y por descubrir….

¿Te animas a poner en tu vida  diaria, en algunas de tus actividades como el comer, ducharte, cepillarte los dientes, vestirte…etc. consciencia plena?

No hace falta tener grandes conocimientos en Mindfulness, para llevarlo a la práctica  en nuestro día a día, sólo basta con querer empezar a entrenar a nuestro cerebro a  hacerlo y tener disciplina.

Recuerda si quieres iniciarlo, tener presente siempre las tres bases fundamentales en la que se asienta el Mindfulness:

  1. PRESTAR ATENCIÓN CON INTENCIÓN. Debemos ser conscientes de forma intencionada de que tenemos que prestar atención plena en todas las actividades que hacemos, sólo así podremos darnos cuenta de nuestras sensaciones y de nuestras respuestas a esas sensaciones.

  2. PRESTAR ATENCIÓN EN EL MOMENTO PRESENTE. Vamos siempre a dirigir la atención al presente y la vamos a alejar del pasado y del futuro,  así evitamos sufrimientos y  creamos un espacio de libertad donde generamos calma, quietud y alegría

  3. PRESTAR ATENCIÓN SIN JUZGAR. No vamos a juzgar si una experiencia es mala o buena, desagradable o agradable, somos consciente que así es , pero no emitimos juicios y si lo hacemos, nos damos cuenta de ello, lo dejamos pasar…tratamos de observar y experimentar todas las experiencias que surjan en nosotros y a nuestro alrededor.

Sé el arquitecto de tu felicidad, constrúyela de una manera simple, Viviendo tu presente en presente “ 

           – Carmen Zambrano

Te invito a reflexionar más  sobre el Mindfulness o Atención plena con este relato de Pedro y el hilo mágico. Fragmento tomado de “El monje que vendió su Ferrari”   de Robin S. Sharma.

   PEDRO Y EL HILO MÁGICO.  Fragmento tomado de “El monje que vendió su Ferrari” Robin S. Sharma

Pedro era un niño muy vivaracho. Todos le querían: su familia, sus amigos y sus maestros. Pero tenía una debilidad.

¿Cual?  Era incapaz de vivir el momento. No había aprendido a disfrutar el proceso de la vida. Cuando estaba en el colegio, soñaba con estar jugando fuera. Cuando estaba jugando soñaba con las vacaciones de verano. Pedro estaba todo el día soñando, sin tomarse el tiempo de saborear los momentos especiales de su vida cotidiana.

Una mañana, Pedro estaba caminando por un bosque cercano a su casa. Al rato, decidió sentarse a descansar en un trecho de hierba y al final se quedó dormido. Tras unos minutos de sueño profundo, oyó a alguien gritar su nombre con voz aguda.

Al abrir los ojos, se sorprendió de ver una mujer de pie a su lado. Debía de tener unos cien años y sus cabellos blancos como la nieve caían sobre su espalda como una apelmazada manta de lana. En la arrugada mano de la mujer había una pequeña pelota mágica con un agujero en su centro, y del agujero colgaba un largo hilo de oro.

La anciana le dijo: “Pedro, este es el hilo de tu vida. Si tiras un poco de él, una hora pasará en cuestión de segundos. Y si tiras con todas tus fuerzas, pasarán meses o incluso años en cuestión de días” Pedro estaba muy excitado por este descubrimiento. “¿Podría quedarme la pelota?”, preguntó. La anciana se la entregó.

Al día siguiente, en clase, Pedro se sentía inquieto y aburrido. De pronto recordó su nuevo juguete. Al tirar un poco del hilo dorado, se encontró en su casa jugando en el jardín. Consciente del poder del hilo mágico, se cansó enseguida de ser un colegial y quiso ser adolescente, pensando en la excitación que esa fase de su vida podía traer consigo. Así que tiró una vez más del hilo dorado.

De pronto, ya era un adolescente y tenía una bonita amiga llamada Elisa. Pero Pedro no estaba contento. No había aprendido a disfrutar el presente y a explorar las maravillas de cada etapa de su vida. Así que sacó la pelota y volvió a tirar del hilo, y muchos años pasaron en un solo instante. Ahora se vio transformado en un hombre adulto. Elisa era su esposa y Pedro estaba rodeado de hijos. Pero Pedro reparó en otra cosa. Su pelo, antes negro como el carbón, había empezado a encanecer. Y su madre, a la que tanto quería, se había vuelto vieja y frágil. Pero él seguía sin poder vivir el momento. De modo que una vez más, tiró del hilo mágico y esperó a que se produjeran cambios.

Pedro comprobó que ahora tenía 90 años. Su mata de pelo negro se había vuelto blanca y su bella esposa, vieja también, había muerto unos años atrás. Sus hijos se habían hecho mayores y habían iniciado sus propias vidas lejos de casa. Por primera vez en su vida, Pedro comprendió que no había sabido disfrutar de las maravillas de la vida. Había pasado por la vida a toda prisa, sin pararse a ver todo lo bueno que había en el camino.

Pedro se puso muy triste y decidió ir al bosque donde solía pasear de muchacho para aclarar sus ideas y templar su espíritu. Al adentrarse en el bosque, advirtió que los arbolitos de su niñez se habían convertido en robles imponentes. El bosque mismo era ahora un paraíso natural. Se tumbó en un trecho de hierba y se durmió profundamente.

Al cabo de un minuto, oyó una voz que le llamaba. Alzó los ojos y vio que se trataba nada menos que de la anciana qu muchos años atrás le había regalado el hilo mágico. “¿Has disfrutado de mi regalo?”, preguntó ella. Pedro no vaciló al responder: “Al principio fue divertido pero ahora odio esa pelota. La vida me ha pasado sin que me enterase, sin poder disfrutarla. Claro que habría habido momentos tristes y momentos estupendos, pero no he tenido oportunidad de experimentar ninguno de los dos. Me siento vacío por dentro. Me he perdido el don de la vida. “Eres un desagradecido, pero igualmente te concederé un último deseo”, dijo la anciana. Pedro pensó unos instantes y luego respondió: “Quisiera volver a ser un niño y vivir otra vez la vida”. Dicho esto se quedó otra vez dormido.

Pedro volvió a oír una voz que le llamaba y abrió los ojos. ¿Quién podrá ser ahora?, se preguntó. Cuál no sería su sorpresa cuando vio a su madre de pie a su lado. Tenía un aspecto juvenil, saludable y radiante. Pedro comprendió que la extraña mujer del bosque le había concedido el deseo de volver a su niñez.

Ni que decir tiene que Pedro saltó de la cama al momento y empezó a vivir la vida tal como había esperado. Conoció muchos momentos buenos, muchas alegrías y triunfos, pero todo empezó cuando tomó la decisión de no sacrificar el presente por el futuro y empezar a vivir en el ahora.



Dirección

C/ Arias Montano, 20

21292 Castaño del Robledo (Huelva)

Contáctanos

678 32 86 31  

info@castanobienestar.es

  • Instagram - Gris Círculo
  • Casa Rural Castaño Bienestar

© 2019 CASA RURAL CASTAÑO BIENESTAR